Madrid, de nuevo, de nouveau

Estas vacaciones de octubre de 2021 fuimos a Madrid. El centro es ruidoso, con atascos permanentes y gentrificación completa de los barrios que hace 30 años eran populares (Malasaña, Lavapies…)

Es cierto que ahora está todo limpito, nada de cutre, turistas por doquier. No os equivoquéis: puedo añorar mi juventud pasada pero no siento ninguna nostalgia  por estas prostitutas drogadas en el mismísimo centro ofreciendo un francés por un precio irrisorio ; esos tíos que salían del cine porno rascándose el paquete ; esos escaparates oscurecidos por el polvo que apenas dejaban ver la ropa especializada para curas, frailes y demás, ; esas paredes tan negras como el humo de los coches que te asfixiaban la garganta ; esos tíos que se pinchaban en la misma plaza de Santa Ana ; esa dejadez de señoritos de los policías nacionales que apenas habían visto diferencia entre el franquismo y la « Transición democrática »…

Pero el caso es que, como siempre, lo que se deja bonito se queda para lxs que tienen pelas, turistas incluidxs.

Tenía dos metas concretas para este viaje. Y descubrimos 3 nuevos sitios culturales.

La primera meta era la casa- museo del pintor español decimonónico de entresiglo : J. Sorolla. Su casa la dibujó él de arriba abajo:

Me fascinan las pincelas y…

con sus efectos:

Atrevido ¿no? – Un peu osé, non ?

Cuando mandó construir su casa a principios del XX, el barrio madrileño de Chamberí era muy campestre. Pero ahora…

La segunda meta era el Prado y Velázquez. Me interesaba sacar fotos de las pinceladas, las que nunca se ven en las reproducciones, incluso las mejores, pero, no entiendo por qué, está terminantemente prohibido sacar fotos en el museo y presencié la riña contra una persona que sacaba fotos a escondidas. Así que me tengo que contentar con fotos globales de las obras (llantos). No me quedará más remedio que volver y volver y volver para tener tiempo para observar las pinceladas del « pintor de los pintores ».

Cuando pasamos delante de Las Meninas, un francés que visitaba corriendo el museo preguntó : « qu’est qu’il est en train de peindre ? » (« ¿Qué estará pintando? »). Una pregunta que sigue sin respuesta definitiva después de casi cuatro siglos: ¡bravo, Velázquez!

A propósito de Velázquez, existe en los jardines del Retiro un « pabellón Velázquez ». Daban una exposición de Vivian Suter (que no conocíamos).

Pero no pueden luchar las artes contra la mirada narcisista del móvil: ¡impresión de ahogo!

El museo Thyssen-bornemisza es de una familia de ricachones alemanes que se forraron con las guerras mundiales y que siguen amasando una fortuna indecente a expensas de sus asalariadxs.

¿Indecente? Pues sí. Con el cuadro ridículo de la pareja donadora Thyssen-bornemisza (en realidad lo alquilan, y a buen precio, « un duro es un duro » reza el dicho…)…

…están los retratos del infame y delincuente rey emérito de España, Juan Carlos I° de Borbón y Borbón que, si no lo sabéis, se ha fugado a Arabia Saudita.

O sea en la entrada se ven cuatro retratos de delincuentes legales o casi.

Luego hay un sinfín de obras maestras desde los primitivos flamencos hasta el siglo XX.

Los cuadros de verdad provocan una emoción estética que no deparan nunca las reproducciones lisas de las fotos en tamaño pequeño

Descubrimos tres museos que no conocíamos.

Primero »La Neomudéjar« 

Como la mayoría de los museos de arte contemporáneo vale tanto (o más) el edificio como las obras expuestas (de corte exclusivamente feminista, parece).

La artista (costaricense) que nos encantó:

Al lado de la Neomudéjar, nos sorprendió encontrar…

…que confirma que la gloria terrenal, al fin y al cabo, termina en ridiculez:

y soledad

Luego el Caixaforum, el de cerca de Atocha. Se nota que hay muuucho dinero (es de un banco). Bonito edificio lujoso…

y exposiciones con obras valiosas pero sin ton ni son. Un ambiente algo « nouveau riche »

Para terminar « El matadero » que es un centro cultural donde el antiguo matadero de Madrid.

Edificio industrial con encanto, el del pasado que ya pasó y no volverá, entre otros.

Con cosas que no nos gustaron nada pero con muuucho espacio, este lujo extremo citadino:

Cosas que « bueno »:

En el conjunto hay una radio, conciertos, cafetería y restaurante (super rica, la comida) etc.

Pero alucinamos con una exposición dedicada a « el jardín de las delicias » del Bosco (el original está en el Prado)

Podéis verlo a lo grande en vuestra pantalla (175 mo), y sí que vale la pena, haciendo clic aquí

Había intentos diversos que « hablaban » del jardín de las delicias

y como en el cuadro original, los detalles cuentan:

Pero el que realmente nos resultó fascinante es…

Éste:

Unx se puede quedar largo rato ante las pantallas: parece inagotable, como el cuadro del Bosco:

Para que tengáis una idea, mirad estos vídeos :

Unos pocos detalles:

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